El 31 de diciembre de 1972, el jugador de béisbol murió en un accidente aéreo poco después de despegar de San Juan. Clemente se dirigía a una misión humanitaria en Nicaragua para proveer ayuda al país tras el paso de un terremoto.

Todos los años, las Grandes Ligas de Béisbol de los Estados Unidos celebran en el mes de septiembre el Día de Roberto Clemente, en el cual se reconoce a un jugador de cada equipo por sus esfuerzos comunitarios y caritativos.

El legado de Clemente también está vivo mediante la organización sin fines de lucro Ciudad Deportiva Roberto Clemente, establecida en 1974 y dedicada a proveer oportunidades atléticas y lecciones de vida a jóvenes de Puerto Rico y de otras partes del mundo.

Durante la actividad estuvieron presentes la viuda del beisbolista, y sus hijos Enrique y Luis Clemente; la alcaldesa del municipio de Loíza, Julia Nazario Fuentes; y el director de la Oficina de Preservación Histórica, Carlos Rubio. También participaron el exjugador de los Piratas de Pittsburg y compañero de Clemente, Steve Blass; Javier Vázquez de la Asociación de Jugadores de la MLB; el presidente del Salón de la Fama del Béisbol, Jeff Idelson; y los jugadores puertorriqueños de la MLB, Roberto Alomar, Carlos Beltrán y Carlos Delgado.