Mensaje del gobernador de Puerto Rico Ricardo Rosselló Nevares (5 de febrero de 2018)

Hermanas y hermanos puertorriqueños:

Cada niño merece igual oportunidad para tener una educación efectiva, de calibre global y que lo prepare para la vida real. Todo niño, no importa sus condiciones económicas o de donde venga, debe tener acceso a esa educación; en un sistema donde los padres estén involucrados y tengan el derecho de escoger una escuela de alto rendimiento.

Durante las últimas décadas, eso no ha ocurrido en Puerto Rico.

Los niños son nuestro presente y nuestro futuro. La aspiración debe ser una sola: excelencia en la educación en todas partes. Es tiempo de cambiar.

Hace unos días les comuniqué nuestra decisión de transformar la Autoridad de Energía Eléctrica. El camino hacia la transformación no se detiene. El momento del cambio, para juntos construir un nuevo y mejor Puerto Rico, es ahora.

Por eso, vamos a transformar nuestro sistema de educación.

El sistema educativo actual no responde a lo que se necesita para capacitar a nuestros estudiantes para triunfar en un mundo cada vez más competitivo y complejo.

Encontramos un Departamento de Educación burocrático, donde no existía claridad en la administración de su presupuesto; donde no se asignaba dinero para materiales en el salón de clases; donde se ignoraba la cantidad de estudiantes que había en la matrícula, provocando inequidad en los servicios; donde existía una estrategia de planificación educativa puramente administrativa; y donde no había flexibilidad para los maestros tomar decisiones y los padres ser escuchados. Todo esto produjo una deficiencia académica alarmante y, encima de ello, una reducción en la población estudiantil de sobre 25% desde el 2013.

Ese sistema educativo estimula la deserción escolar, en lugar de la integración de la comunidad y del estudiante a su escuela. Eso es inaceptable y no puede continuar.

Es necesario subir nuestros estándares. Es esencial tener resultados medibles y reales. Tenemos que hacerlo mejor.

Vamos a construir un sistema completo, en el que se atiendan las necesidades educativas de todos, incluyendo nuestros estudiantes de Educación Especial.

En Puerto Rico tenemos un extraordinario talento, inteligencia y capacidad creativa en nuestros estudiantes y maestros. Lo que falta es un sistema que les permita desarrollar esos talentos y destrezas a su máximo potencial. En esta misión, se nos va la vida.

Te quiero describir los pilares principales de la nueva política pública enfocada en los estudiantes primero; y la reforma de educación que someteré a la legislatura mañana.

En primer lugar: haremos cambios administrativos significativos para facilitar un Departamento de Educación ágil y efectivo, con la descentralización y autonomía regional. Ello comienza con una nueva estructura administrativa (LEA), reduciendo la burocracia y aumentando la rendición de cuentas. Los superintendentes seleccionados deberán ser profesionales capacitados con conocimiento en administración y finanzas.

Le sigue el tema del presupuesto: estableciendo el concepto de asignación monetaria por estudiante, para tener claridad en las necesidades que se tienen que cumplir en los planteles escolares. Así garantizamos visibilidad en el uso del dinero, logrando con el sistema descentralizado, que al menos el 70% del presupuesto llegue a las escuelas.

Cumpliendo con el Plan Fiscal, que establece una reducción en planteles escolares, se asignará para cada escuela una facultad completa; facilitando, además, que el dinero llegue a los estudiantes. Basta ya que estudiantes y padres tengan que soportar que no le han nombrado un maestro. Con el nuevo sistema de escuelas, los directores tendrán que rendir cuentas y demostrar resultados; de otra forma, se buscarán otras alternativas. No debemos aceptar que ni una sola escuela fracase. Nos toca a todos trabajar para proveer a nuestros niños una educación de alta calidad. Tenemos que hacerlo mejor.

Segundo: estaremos implementando las Escuelas Alianzas, conocidas en algunas jurisdicciones como Charter Schools. El objetivo de esto será crear escuelas de excelencia, permitiendo su administración por organizaciones sin fines de lucro, municipios y la academia, entre otros.

Estudios recientes han demostrado que por cada 20 dólares que invierte el gobierno en educación, las organizaciones sin fines de lucro pueden hacer un trabajo mejor con 1 dólar. Estas escuelas continuarán siendo del Estado y estarán sujetas a los mismos estándares de evaluación y rendición de cuentas. Por supuesto, los padres tendrán la opción de matricularlos en estas escuelas o llevarlos a otro plantel. Ese es el gran cambio. Opciones para los padres y estudiantes.

Esto me lleva al tercer pilar; el Programa de Vales Educativos y Libre Selección de Escuelas. Como alternativa para promover la igualdad de acceso a la educación de calidad, se creará este programa de libre selección. Tú serás quien tendrás el poder de decidir dónde se educan tus hijos. Para lograrlo, se necesitan hacer unos ajustes en el próximo semestre escolar. Por lo tanto, el Programa de Vales Educativos comenzará en el año escolar 2019-2020.

Además de estos pilares, es importante recalcar que la reforma tendrá muchísimos otros componentes y compromisos programáticos: inducirá a establecer un modelo bilingüe —
priorizando las ciencias, tecnología, ingeniería, artes, matemáticas e investigación— como también brindar un nuevo modelo para la Educación Especial que integre a los niños, de tal forma que puedan tener una educación que los prepare para la vida real. Este último punto es importante y nuestro compromiso es que nuestra población especial tenga los recursos y las oportunidades para tener una buena educación.

La educación vocacional, alternativa y técnica será robustecida, dando más opciones de éxito a nuestros estudiantes. Es imperativo que preparemos a nuestros estudiantes para las necesidades emergentes y para ser los líderes del futuro.

Crearemos mecanismos de crecimiento profesional y desarrollo para que los maestros tengan una escalera hacia el progreso. Para demostrar nuestro compromiso con el magisterio, estaremos estableciendo un aumento salarial a todos los maestros de $1,500.00 dólares al año, comenzando el próximo año escolar.

Este es el primer aumento en los últimos 10 años. Los tres pilares servirán de plataforma para cumplir con estos objetivos. Dependerán de la importante colaboración de la comunidad, padres, maestros y organizaciones sin fines de lucro, permitiendo más espacio para crear un sistema para el pueblo, por el pueblo.

Estaremos midiendo todo componente de esta reforma con un mecanismo de fiscalización fuerte y transparente. Tú podrás ver el progreso y las deficiencias. Por primera vez, tendremos una genuina rendición de cuentas.

Una gran educación equivale a una gran vida. Mejores escuelas implican un mejor Puerto Rico. El mejor legado que le podemos dejar a Puerto Rico es una educación de calidad para todos, donde cada niño tenga la oportunidad de alcanzar su óptimo potencial y donde los padres tengan el poder de decidir donde mejor se puedan educar sus hijos.

Hoy damos inicio a una profunda transformación de la educación, que aspiramos sea modelo de excelencia para el mundo, poniendo siempre a nuestros niños primero.

Buenas noches.